Japeto
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La antártica empieza aquí, por Aloysus Acker Estimado Aloysus: Decidí comentar tu libro sin detenerme en sus influencias (y menos todavía en aquella que tanto se ha mencionado) porque tu propósito, sin duda, es que los lectores reconozcamos ...
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Ejercicio 2. Informe científico

Ejercicios 4 Comentarios »
Estas cinco subspecies de la familia cuento tienen las siguientes peculiaridades:
-Se han alimentado de fuentes comunes: son plantas vampiras. Diversas lecturas las han abonado. Sus raíces se incrustan en la planta anfitriona pero ambas son capaces de vivir aisladamente y seguir su propio desarrollo. Postales para ciegos, por ejemplo, se entiende mucho mejor tras el conocimiento previo de otros fenómenos vivos como Borges y su Asterión, o incluso Cortázar. Lullaby y El señor de los aguaceros encajan en la semilla de las historias hebreas y nórdicas. Las otras dos subspecies, básicamente, confluyen con las creaciones provenientes del norte (la savia de Tobias Woff, Ricard Bausch, etc).
-Producen su propia flor a pesar de la dependencia simbiótica. De hecho, no tendrían ninguna importancia científica la repetición permanente de un patrón.
-Hemos descubierto (y confirmado) que las subspecies necesitan de varios meses para florecer. Podar y extraerles las espinas se vuelven labores urgentes. En la presente muestra, la edad de los individuos es distinta y el trabajo de tijera y extensión ha variado.
-Podemos apuntar que muchas de sus células se reproducen a partir de un momento: una frase, una descripción, una acción aparentemente nimia. Entonces la parte toma al todo. Su reproducción no siempre es la adecuada, por eso se insiste en el trabajo de podación.
-Observándolas con detenimiento, su consumo podría causar dependencia y alucinaciones.
En esta ocasión se encuentran en grupo. A pesar de sus características en común, podrian no sobrevivir: son todavía versiones jóvenes y tal vez necesiten echar raíces en plantas más fuertes. Pero un trabajo científico no es el de un adivino. Esto se sabrá con el tiempo.
Mi hipótesis es que tanto la especie cuento como la especie novela necesitan de cuidado permanente. Es mentira el mito de que, para ganar volumen, se agregan cabos sueltos y se producen capitulos excesivos para llegar a la escritura de una novela. La extensión es importante como diferencia, pero el uso de esa extensión todavía es lo que produce el cambio. La necesidad de la exactitud es apremiante en el cuento.

Estas cinco subespecies de la familia cuento tienen las siguientes peculiaridades:

-Se han alimentado de fuentes comunes: son plantas vampiras. Diversas lecturas las han abonado. Sus raíces se incrustan en la planta anfitriona pero ambas son capaces de vivir aisladamente y seguir su propio desarrollo. Postales para ciegos, por ejemplo, se entiende mucho mejor tras el conocimiento previo de otros fenómenos vivos como Borges y su Asterión, o incluso Cortázar. Lullaby y El señor de los aguaceros encajan en la semilla de las historias hebreas y nórdicas. Las otras dos subespecies, básicamente, confluyen con las creaciones provenientes del norte (la savia de Tobias Wolf, Ricard Bausch, etc).

-Producen su propia flor a pesar de la dependencia simbiótica. De hecho, no tendrían ninguna importancia científica la repetición permanente de un patrón.

-Hemos descubierto (y confirmado) que las subespecies necesitan de varios meses para florecer. Podar y extraerles las espinas se vuelven labores urgentes. En la presente muestra, la edad de los individuos es distinta y el trabajo de tijera y extensión ha variado.

-Podemos apuntar que muchas de sus células se reproducen a partir de un momento: una frase, una descripción, una acción aparentemente nimia. Entonces la parte toma al todo. Su reproducción no siempre es la adecuada, por eso se insiste en el trabajo de poda.

-Observándolas con detenimiento, su consumo podría causar dependencia y alucinaciones.

En esta ocasión se encuentran en grupo. A pesar de sus características en común, podrian no sobrevivir: son todavía versiones jóvenes y tal vez necesiten echar raíces en plantas más fuertes. Pero un trabajo científico no es el de un adivino. Esto se sabrá con el tiempo.

Mi hipótesis es que tanto la especie cuento como la especie novela necesitan de cuidado permanente. Es mentira el mito de que, para ganar volumen, se agregan cabos sueltos y se producen capitulos excesivos para llegar a la escritura de una novela. La extensión es importante como diferencia, pero el uso de esa extensión todavía es lo que produce el cambio. La necesidad de la exactitud es apremiante en el cuento.

Minificción 3

Ejercicio para nominados Comentarios »
Llevo muertos. Las sombras vagan en mis entrañas, los caballos huyen desquiciados, bajo mi mirada los perros ladran ofreciendo una esperanza ambigua hasta caer con espuma en el hocio. Hay cuartos donde muchachas cuidan la lumbre para criaturas que son hermanos y maridos a la vez. En mis carnes oscuras el aire cálido se vuelve irrespirable y Pedro, sobre todo él, tiene un lugar reservado para sus concubinas y su tiempo sin sol ni luna.
Soy cárcel y destino. Aquí la gente muere en espera de no sé qué milagro y no sé qué gobierno. Soy todos los lugares de los sonámbulos: vivos y muertos me recorren. Yo soy Comala. Soy Talpa. Soy la tierra maldita. Soy el llano que se enciende. Soy el polvo duro como el pellejo de una vaca. Sí, yo soy Comala.

Llevo muertos. Las sombras vagan en mis entrañas y los caballos huyen desquiciados. Bajo mi mirada los perros ladran ofreciendo una esperanza ambigua hasta caer con espuma en el hocico. Hay cuartos donde muchachas cuidan la lumbre para criaturas que son hermanos y maridos a la vez. En mis carnes oscuras el aire cálido se vuelve irrespirable y Pedro, sobre todo él, tiene un lugar reservado para sus concubinas y su tiempo sin sol ni luna.

Soy cárcel y destino. Aquí la gente muere en espera de no sé qué milagro y no sé qué gobierno. Soy todos los lugares de los sonámbulos: vivos y muertos me recorren. Yo soy Comala. Soy Talpa. Soy la tierra maldita. Soy el llano que se enciende. Soy el polvo duro como el pellejo de una vaca. Sí, yo soy Comala.

Minificción 2

Ejercicio para nominados Comentarios »
AGENCIAS .- Por tercer día consecutivo, los campesinos de Comala, población en el sur del país, se enfrentaron a la Policía Federal. La Cruz Roja informó de siete heridos y un muerto.
A pesar de las promesas del Gobierno de que serán reubicados en Chiapas, los pobladores han recurrido a la resistencia civil para evitar la construcción del nuevo aeropuerto. Uno de los momentos más dramáicos de la tarde fue el reconocimiento del cadáver del terrateniente Pedro Páramo.  ”Maldita la hora en que escuché a mi madre y regresé a este pueblo”, se lamentaba su hijo, Juan Preciado.
”Ésta area es insignificante en producción. Al menos en el futuro servirá para algo”, comentó un funcionario gubernamental bajo anonimato.AGENCIAS .- Por tercer día consecutivo, los campesinos de Comala, población en el sur del país, se enfrentaron a la Policía Federal. La Cruz Roja informó de siete heridos y un muerto.

AGENCIAS .- Por tercer día consecutivo, los campesinos de Comala, población en el sur del país, se enfrentaron a la Policía Federal. La Cruz Roja informó de siete heridos y un muerto.

A pesar de las promesas del Gobierno de que serán reubicados en Chiapas, los pobladores han recurrido a la resistencia civil para evitar la construcción del nuevo aeropuerto. Uno de los momentos más dramáticos de la tarde fue el reconocimiento del cadáver del terrateniente Pedro Páramo.  ”Maldita la hora en que escuché a mi madre y regresé a este pueblo”, se lamentaba su hijo, Juan Preciado.

“Ésta area es insignificante en producción. Al menos en el futuro servirá para algo”, comentó un funcionario gubernamental bajo anonimato.

Minificción 1

Ejercicio para nominados Comentarios »

Me hubiera gustado decir lo de los poetas rosas, que el tiempo se detuvo, que se oían los latidos, que la luna sobre Comala solo puede compararse con sus ojos. Quizá hubiera advertido el rumor del cálido viento arremolinado en nuestros oídos o sus pupilas donde vivía la imagen de una pasión de chúcaro. Eso juran los otros. Eso ocurre en la tele; a mí, no. Yo me puse a llorar. Aterrada, la pobre hizo la mueca de haber estado charlando con un espectro. Porque fue escuchar su voz, esa que dijo “me gustas” para que algo se me rompiera por dentro y como un baboso maricón largara el llanto. Ahora pienso con alivio que ninguno de mis compas lo sabe. Y ella es tan discreta como solo pude serlo una chica de nuestra franciscana urbe.

Ejercicio 1. Relato

Ejercicios 8 Comentarios »

Es mentira que visto desde el cielo el archipiélago recuerde a una constelación (aquellos otros islotes en el oscuro infinito), tal y como afirman los libros de viaje. Lo que parece avivar los sentidos y la imaginación es el examen isla por isla. Veamos. La primera es el islote del correo: los marineros seleccionan de un barril las cartas abandonadas por otros -aquellos navegantes que evitan los destinos marcados en los sobres- y las llevan a su puerto final.
En la segunda isla, distante de la primera, reinan las tempestades. La tercera posee fama de paraíso perdido y su fruta es de cuidado. Es, asimismo, lugar de revelaciones. Entre ésta y el último atolón hay un vacío considerable. Los navegantes ubicaron allí a la mítica ”Lullaby”, tragada por un maremoto. De origen volcánico, quizás un día aparezca de vuelta, violenta y súbitamente.
Sin puerto ni asidero artificial, el salvaje cuarto islote posee la forma de un pie.
Este archipiélago sobrevive en medio de lo interminable. Lo descubrimos como motas verduscas que resisten en la infinidad turquesa. Son también el espíritu de estos relatos: el inicio sobre un poco de tierra firme. Con el tiempo quizá terminen por volverse menos limitados.

Ejercicio 1. Eliminación de una historia

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He decidido la expulsión de ‘Lullaby’. Es la única historia donde la profesión de los personajes principales juega un papel decisivo. Es también la única donde el personaje joven es pasivo (Reidun). En comparación con los otros, los diálogos en este cuento son más abundantes. El elemento religioso tiene un papel principal (algo ausente en los demás relatos). Es también el texto más largo. Fue incluido en principio para mostrar algo de diversidad (y por razones hedónicas: en el fondo me gusta, y aquí creo que no debería justificar nada) y comparte también algunos puntos en común con las otras narraciones, pero tal vez no los suficientes.

A modo de invitación

A modo de Invitación 11 Comentarios »

Espero que la tecnología no me falle, es la primera vez que me meto a un blog. Se nos ha invitado a escribir una presentación y me doy cuenta de que las descripciones de los esbozos de Japeto no están aquí, así que puedo decirles que se trata de una colección de cinco relatos, dos de ellos vinculados al género fantástico. Hay varios elementos que se repiten: personajes (normalmente estudiantes) que tratan de encarar la frustración que les produce su entorno, además de la presencia de aquello que resulta ajeno (lo extranjero, lo desconocido, el exilio voluntario y la distancia).

Siento curiosidad por el proceso de trabajo en taller.  Veremos como queda. Mientras tanto, invito a todos quienes viven del otro lado a que dejen sus críticas y opiniones tanto en este blog como en el de los otros participantes.

Japeto

Biografía Comentarios »

En la calle Solano, frente al coliseo Inti, hay una placa que recuerda la primera muerte causada por un libro en la época colonial. El rótulo de cobre cataloga al texto, forrado por piel de caballo sobre la madera tratada, como un compendio de “música religiosa”, esto es un texto coral (se evita contar la masacre que permitió la existencia de sus 200 páginas de cuero: un borrego por hoja). La placa describe someramente a la dueña del libro, se vuelve malévola con el esposo y es neutra con el amante (el famoso Marqués de las Rosas, más conocido como Piropo). Después se incluye el nombre del actual alcalde y la fecha. No hay mención alguna a Japeto. Y es que gracias a Japeto esta historia ha salido a la luz. Sus innumerables horas entre los incunables de los conventos y en los archivos particulares le han valido la fama de roedor de biblioteca. Ha revisado las crónicas de esta ciudad y conoce sus secretos como nadie. En el instituto (de esto hace unos 12 años) sus compañeros se burlaban por su incapacidad para contar un buen chiste. En la universidad llamó la atención por ser el sujeto sin permiso de conducir. Ahora, cuando va a trabajar a la librería, es el único sin corbata (no sabe cómo anudarse la serpiente de tela; le da miedo que algo se le enrosque en la garganta, que sus palabras dejen de brotarle por la boca). En el verano del 2007 escucha la historia de una ciudad que no es la suya: los animales del zoológico, enloquecidos, rompen las jaulas; entre la gente que huye aparece de pronto un elefante o una jirafa, en medio del fuego se fríe un gorila, bajo la lluvia de balas sucumben miles durante San Valentín. Hay días en que Japeto se está duchando y de pronto se queda quieto, con la esponja muerta en su mano, cierra los ojos adoloridos y recuerda Dresde y luego una placa, no aquella infame en la Solano que ni menciona su nombre, sino aquella que está en Londres y que la reina develó en honor de un tal Arthur T. Harris.