Ejercicio 4
Ejercicios 8 Comentarios »Imago Mundi
El soldado no alcanza a limpiar la sangre de sus ojos: ya puede oír el cacareo de las Parcas.
Cloto, la menor, guía a sus hermanas con el ojo que comparten, mientras Décima descuelga el hilo de la rueca y se lo ofrece a Morta, la inflexible, que lo aprieta bajo su único diente. Riendo, ofrecen prolongar su vida si puede describir la forma del Cosmos.
El orbe –dice el soldado– está construido sobre un volcán de hielo. Es el Monte Olimpo, la más alta y sagrada de las montañas. Prohibida a los hombres, en él sólo viven los dioses, y aquellos tocados por el fuego de la locura. Su lava otorga la vida y determina los movimientos que rigen al planeta. En el comienzo de los tiempos, desde sus faldeos se elevaba una gran cordillera, habitada por profetas, pero su tamaño rivalizaba con el Olimpo, razón por la cual Júpiter allanó el espacio para dar cabida a una región umbría, oscura, de morfología fragmentada, un pequeño pantano resguardado por mujeres cocodrilo, para mantener la armonía entre los hombres y los dioses. Ahora, al agua del pantano sigue el aire enrarecido de la cordillera, que provoca visiones en quienes se atreven a escalarla. Desde ahí comienza la planicie de Constantino, un territorio sin grandes relieves, una región antigua, erosionada por el tiempo. Empequeñecida por el paisaje circundante, cada año se hunde más bajo el nivel del mar. Desde su relativa profundidad nacen las lomas fértiles del campo, pobladas de caballos salvajes y manadas de perros asesinos, que cabalgan libremente hasta llegar al desierto. Sus dunas se elevan sobre un antiguo lago, isla de agua cubierta de arena traída por el viento. Aún en formación, hierve en fuego y música, su corazón conectado subterráneamente con el volcán en la distancia. Más allá, en Finnis Térrea, el desierto da paso a una nueva montaña, imagen espejo que rivaliza con la morada de los dioses. En sus alturas duermen los titanes. Esperan la muerte de una joven, que dará inicio al fin del mundo.
Leyenda para ciegos
La Antártica empieza aquí – Deseo – La cura de Ana – Constantino – Club de Campo – La isla
La Antártica empieza aquí – La cura de Ana – Deseo – Constantino – Club de Campo – Alfredo en cama – Cura de espanto




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