Random Catódico
»Ir a la página principal



La antártica empieza aquí, por Aloysus Acker Estimado Aloysus: Decidí comentar tu libro sin detenerme en sus influencias (y menos todavía en aquella que tanto se ha mencionado) porque tu propósito, sin duda, es que los lectores reconozcamos ...
»Ir al blog taller

Ejercicio 4: Desde otra percepción

Ejercicios Comentarios desactivados

La Escultura

Pasas las manos por la escultura y le das ligeros golpes de nudillo; el sonido que regresa a tus oídos y las formas dimensionan una cordillera. El primer volumen es una fría punta afilada y desciende a un valle ondulado que hace cosquillas, del que emerge una colina aterciopelada y redonda. Continúan tus dedos un nuevo ascenso de lija arenosa cuya inclinación se hace pronunciada y desaparece, cayendo en un valle viscoso. Tanteando encuentras una colina de material tensado seguida de un valle terso y profundo; lo cóncavo y lo convexo son recíprocos. Inicias un ascenso escalonado sobre maderas de tallas grotescas que se superponen para luego bajar por una brevísima colina casi integrada a la montaña. Llegas a lo más bajo; una planicie ancha y áspera que se mantiene plana hasta la última cumbre: poco inclinada pero extensa, está tejida con palimpsestos de pétalos sedosos y cuerdas de guitarra que vibran al tacto.

La Propuesta

El cuento que abre la colección es el que de forma directa representa el simulacro que se vive alrededor de la Tv.

Proponer el mejor orden se centró en tres cosas: intensidad, tono y tamaño.

1.- Decidí separar los textos más intensos en cuanto a tema y conflicto, equilibrando las emociones. La intención es que existan cambios de perspectiva en el lector.

2.- Busqué que las tonalidades narrativas no se repitieran entre cuentos adyacentes.

3.- Consideré la longitud de los textos para armar una intermitencia que no canse en la lectura.

Elegir el cuento para cerrar fue difícil pues el que está ahí, si bien retoma varias de las ideas del libro, no cierra muy fuerte.

El Nuevo Orden

El otro lado pasará de ser el cuarto a ser el quinto cuento, intercambiando lugar con S.E.C.A.

De esta forma me parece que la intensidad crece ya que a pesar de ser independientes los cuentos, en la lectura consecutiva se construye un concepto. Si bien muchas veces la preocupación se centra en cómo se abre y cierra, creo que El otro lado funciona mejor hacia el medio.

Además, el cuento que estoy elaborando para cerrar, desde su concepción, está planeado para ser un remate en el que se evoquen los otros textos.

Ejercicio 3: Falsa Alarma

Ejercicios 8 Comentarios »

La alarma se activó. El hombre obedeció tranquilamente al guardia que le pidió abrir la bolsa de compras.

Minutos antes, había entrado a la librería buscando el área de literatura infantil. Con las manos dentro de las bolsas de su saco, caminó lentamente por los pasillos. El corte perfecto de pelo dejaba caer un mechón sobre su frente acentuando sus tiernos ojos color miel. Entre los estantes se puso en cuclillas y revisó los libros ilustrados. Dedicó una sonrisa amistosa a unos niños que pasaron junto a él.

Lo escogió después de un organizado examen en el que cotejó las ilustraciones, leyó los títulos y calculó el peso tanteando las publicaciones entre sus manos. Acarició suavemente la portada a colores y con relieve del libro, constatando que las esquinas no estuvieran maltratadas. Se incorporó con un tomo de Where the wild things are de Maurice Sendak y caminó hacia la caja. Mantuvo las manos dentro de las bolsas del saco mientras le envolvieron el libro para regalo.

Ya solo, en el estacionamiento, tras la revisión rutinaria de la mercancía y recibir una disculpa del guardia, abrió la cajuela de su auto y metió la bolsa con el regalo. Introdujo la mano derecha a la bolsa del saco y extrajo un pequeño calzoncillo blanco, lo miró con cariño y lo depositó junto a la bolsa.

Ejercicio 2: Los patógenos en mi sangre

Ejercicios 2 Comentarios »

Observación

Once microorganismos forman una colonia compartiendo bloques genéticos:

Estar Guars es una célula nerviosa cuyas dentritas palpan a los otros miembros de la colonia emitiendo información por sinapsis. Su movimiento es un ir y venir errático que obliga a cambiar el enfoque del microscopio, aunque no la lente, pues altera su tamaño al relacionarse.

El otro lado es una bacteria peligrosa, a la que se atribuye el síndrome malinche, cuyo aporte al hatajo biológico consiste en el desplazamiento; tiene un par de flagelos venenosos que le ayudan a describir giros acrobáticos, buscando la luz sin llegar a la superficie.

Hay tres pequeños virus que se han adaptado al grupo, intercambiando oxígeno con las células grandes; A menos que, Luna de invierno y Estadísticas aportan las proteínas y el espacio necesario para que los otros organismos puedan crecer; de nuevo hay que ajustar el zoom para apreciar en detalle su ARN simple y sus movimientos rápidos.

Hay otra triada, patógena, formada por los protozoarios SECA, El apuntador y Uno con muchos monstruos. Mantienen distancia entre ellos; macrófagos y con facultades reproductivas estrafalarias, parecen respetar sus espacios vitales mientras se arrastran por el fondo oscuro de la solución. Poseen habilidad mimética que les ayuda a confundirse con seres dóciles y dan soporte estructural a la colonia, evitando que ésta última sea una masa gelatinosa.

Dos adipositos proporcionan energía calórica: Estirar la liga y Era mejor no conocerla. Su fisiología compleja los hace lentos con respecto al movimiento de los demás pero su propiedad adhesiva opera como tejido conectivo.

El parásito Primero en subir al camión puede ser una contaminación cruzada mas evoluciona por mutación, hacia conductas simbióticas, para integrarse a la colonia.

Hipótesis

Los microorganismos narrativos llamados cuentos dependen de características simplificadas y adaptaciones rápidas al medio para existir en él. No tienen apéndices innecesarios para moverse y usan la metonimia para ajustarse al entorno conocido, pues su fuente de energía es explosiva pero limitada. A diferencia de los macroorganismos conocidos como novelas, que pueden deambular en intermitencias de ritmo y aproximarse en vuelos circulares a su objetivo, los cuentos son cazadores de alto rendimiento que en un sólo ataque deben aniquilar a la presa.

Relato: infomercial del archipiélago

Ejercicios 10 Comentarios »

El archipiélago es coral artificial y basura reciclada. Teléfonos, autopartes, botellas y televisores viejos son bloques de construcción. Hacemos un recorrido promocional, mientras nos ofrecen tiempos compartidos, por lo que será un parque de diversiones marítimo. Las islas se alzan, siguiendo una línea zigzagueante, en un océano aceitoso donde las gaviotas descansan sobre trozos de unicel para embalaje. Las islas tienen disímiles formas pues no es la geografía lo que las equipara, sino las construcciones escenográficas de mundos simulados para el entretenimiento. Las bases para construir una onceava isla existen, podemos bucear para verlas, pero es más cómodo mirarlas en la pantalla. Nuestra embarcación sigue una red de cables coaxiales que conecta las islas y se utiliza para pescar con anzuelos de gancho argumental. El oleaje arrastra del fondo oceánico caracolas mutadas, estrellas de mar o de telenovelas, y cinescopios, arrojándolos sobre la arena, rica en silicio. Las puestas de sol, cuando se miran entre las iteraciones isla – agua, son barras de sintonía en colores primarios. Se recomienda navegar con precaución: los arrecifes tienen patrocinio y es fácil quedar enganchado…

Primera parte del ejercicio uno: ¡BLAM!

Ejercicios Comentarios desactivados

—Escucha, Abraham: sube la montaña con tu hijo Isaac y sacrifícalo.

Los árboles me crecen torcidos, hijos no tengo y del libro… he de hundir una de las islas para niños que ven televisión.

Las once islas artificiales, construidas con reciclaje de televisores viejos, comparten la irremediable contaminación catódica. Sin embargo, tres de estos brotes plásticos, son candidatos de cabría expiación:

En “A menos que…” sopla una brisa dulzona o tal vez, junto a sus hermanas, es la isla bonita, citando a Madonna. Pero me gusta el personaje femenino, que equilibra la antología.

La isla un tanto Bukowskiana, “El primero en subir al camión”, tiene un protagonista antipático. Bien, eso no tendría nada de malo si no fuera por la identificación con el autor; ¿quién habla realmente? A veces me gusta este cuento urbano, a veces me parece pretencioso.

“Era mejor no conocerla” es otra isla que requiere terraformación, independiente a su mezcla de Pop-culture y reescritura del mito fáustico, parece que se aleja un tanto del archipiélago.

Resuelvo hundir una isla y remodelar dos. Con la marea desaparece “El primero en subir al camión”. Pero hay un espacio, del fondo deberá surgir una nueva tierra. Falta un cuento, uno para cerrar la antología, con fuerza. La isla para visitar al final del viaje, en la que desde una arquetípica terraza, se aprecie todo el archipiélago.

3, 2, 1, conectando…

Bienvenida 24 Comentarios »

Comienzan las transmisiones. En línea y no formados, todos conectados que arranca el tercer virtuality literario, caza de letras…

Aquí Random Catódico, participante, les da la bienvenida a este blog. Espero compartir letras que formen palabras que formen frases que formen ideas y, también, que se deformen. Porque el nuevo sentido estético es el de la forma sin volumen y la figura sin línea. Pregunten lo que sea pues aunque todo esté ya en la televisión, el cifrado requiere de un decodificador integrado en la cabeza, para que el azar de los rayos catódicos transforme la imagen en texto.

Desde la red, un saludo al público y reconocimiento a los otros participantes; buena caza de letras para todos.

Virtualmente, Random Catódico.

Random Catódico

Biografía 4 Comentarios »

Random Catódico nació frente a un televisor. Su madre no quería perderse el final de la telenovela así que decidió dar a luz sobre un sillón, que a la postre, se convertiría en el hogar de Random. Desde niño recibió toda educación por el bombardeo de los rayos catódicos, quienes al final le dieron su apellido, ya que se cree no tiene padre biológico. Los veinte primeros años de su infancia que pasó en el sillón observando y aprendiendo de la tele, se alimentó básicamente de toda golosina anunciada.

Tantos canales, tantas cosas por ver y tan poca vida. Fue entonces que comenzó a escribir: llevar el control de las acciones de cada serie, los argumentos y el desarrollo de los personajes se convirtió en su pasión.

Con un control remoto modificado para que cambie aleatoriamente los canales de la televisión cada minuto, se coloca frente a la tele y escribe lo que ve y lo que oye, logrando, gracias a sus desarrollados poderes de observación, crear historias del caos azaroso en que desfilan los programas.

Mucha gente piensa que su narrativa es carente de sentido, absurda, sin peso argumental y gramaticalmente incorrecta. Esa gente tal vez debiera ver más televisión.