Nika nació en la Argentina. Es una mujer de treinta años que trabaja como fotógrafa para una revista de turismo y escribe en los ratos libres, en los cuartos de hotel donde para durante los viajes laborales. Actualmente, y luego de sufrir un accidente en la ruta, está en cama, con las dos piernas enyesadas, y sólo ve el mundo a través de su notebook y de una pequeña ventana ubicada frente a la cama donde reposa. Una enfermera de origen ruso y mal carácter, con la que ya se ha encariñado, la cuida mientras su esposo pasa la mayor parte del día en la oficina donde trabaja como corredor de bolsa.