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ASÍ COMENZAMOS A DESPEDIRNOS… Así comenzamos a despedirnos: Caza de letras ha sido una experiencia intensa, rica, agotadora, creativa, dolorosa, funky, feliz, ruda y técnica, estresante, populachera, rigurosa, bochornosa, morbosa, exigente, muy satisfactoria; en general, asombrosa. ...
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Para:lelos

Para:lelos Comentarios »

JS y yo somos dos líneas paralelas. Hoy hace dos años nos encontramos uno frente a otra con el asombro desparramándose por los ojos y la boca… éramos el reflejo fidedigno de lo que nos faltaba, éramos esa parte muy nuestra que se encontraba extraviada u oculta en la gravedad de los años, del insomnio; éramos aquellos que, tiempo atrás predijeron los hilos humeantes de tantos cigarros como un gran amor. Éramos el otro yo del otro.

Me enseñó cómo era mi mirada enamorada reflejada en sus ojos enamorados y yo, le entregué mis manos igualmente enamoradas y mis tactos pesados de lo tanto amantes que ya se sentían.

Me enseñó que está cabrón estar enfermo y que está más cabrón estar enfermándose, porque entre estás dos vías sólo la locura es el vehículo, vínculo con el mundo y que nos vamos alejando de otras maneras de relación.

Me enseñó a reconocer el miedo y a vivir sola con él. Me enseñó a vivir sola y me acostumbro a la ausencia de las personas, es decir, me enseñó el camino para saber que solo cuento y confió conmigo… no hay más.

Sí, somos esas dos líneas paralelas, de esas que encuentras un día cualquiera, de repente y de la nada y que con el paso del tiempo, van impregnando en tus días un dejo de certidumbre, un pensamiento repetido del que quizá siempre estuvieron ahí, cerca y viéndose, siempre desde antes del nombre del tiempo y que, de cierta manera quizá, seguirán así hasta el final del mismo tiempo.

Y tengo la convicción clara que por más cerca que estemos en este estado de sitio llamado vida, cercada por cuerpos y miedos, jamás, jamás nos uniremos; jamás, jamás formaremos una línea perfecta alineada de historias de viejos puntos porque simplemente somos dos amates para:lelos.

felices dos, lejano JS.
XJ

Languidez de una e_rata

hora 25 exacta 7 Comentarios »

No sé si fue la noche con su incesante beso etílico en mi mente o simplemente, otra vez ese recuerdo, puerta secreta de su mirada, ahora diluida entre los adioses y nuestros vemos luego, pero he llegado retrasada con ganas de recuperar un vaso, un vaso comunicante que me permita decir lo terrenal, lo normal, un quiero tibio o solamente, expirar las últimas bocanadas de este lánguido estar que se pierde en las notas de espesas sombras.

Pero aquí estoy en la hora 25, la que sigue del amor, de la muerte, la que deviene con un resplandeciente signo y me regala espacio para inventarme otro yo nuevo, quizá esta vez más amante.
xj.

EPITAFIO

Despedida 2 Comentarios »

Innumerables momentos penden ya en mi memoria.

Me llevo 11 cómplices, 11 locos igualitos a mí que aman la libertad e insisten en mejorar el mundo a través de su fantasía vuelta palabras.

Me llevo 3 guíasque, a través de su andanza, marcaron los pasos de una nueva travesía.

Me llevo el amor, el aprendizaje sintiendo, implorando, que el azar vuelva a cruzarme entre ellos.

Agradezco a la UNAM, mi casa desde antes del tiempo. ¡Goya siempre!

Agradezco a los comentarios cercanos, en especial a Serch y a Nadie (yo también viajo con sus palabras)

Agradezco el apoyo del “servidor” –chicos gracias por la ayuda y la paciencia por mi estrés ante la tecnología.

Agradezco a Gaby, David, Vale y Renton por dejarme ser parte de su familia, brindándome las noches para estos escritos. (Gaby esto no hubiese sido tan divertido sin nuestras pláticas e intrigas sobre caza de letras)

Agradezco a los amigos que anduvieron aquí. Chema gracias por el perro. 

Venga pues a seguir el laberinto, a seguir acumulando las piezas de este gran viaje.

Los leo pronto. Animo Perro.

Amor, paz y empatía.

Xquenda Juchitan

 (xquenda85@hotmail.com)

Dualidad.

Ejercicio 6 8 Comentarios »

“Indudablemente sentí algo” dijo. Subió al auto, no sin antes mirar atrás. Sus ojos se pasmaron sobre el mármol de la tumba; nosotros, permanecimos callados e ignorados. Los siguientes segundos le bastaron para alejarse definitivamente, pero no fuimos tras él. Nos quedamos prendidos del espacio formado entre él, Borges, y la tumba de Poe. El tiempo se diluyó y una recia lluvia de respuestas mudas nos golpeó el cuerpo. Sin duda, estábamos dentro del laberinto: la vida, devenir constante. Viendo tercamente el centro: la muerte, suceso salvador que hay que seguir. ¡Dios se apiade de nuestras almas!

Dr. Gotero

Ejercicio 3 -último- nominados 5 Comentarios »

¿Por qué tanto desmadre? Si no hubiese sido yo, otro cabrón médico vendería las recetas. Además, todo el mundo usa drogas. Diazepam, metanfetaminas… ¿Por qué esa cara? ¿No las reconoces? ¿Qué tal prozac? Eso que usa mamá cuando siente cerca la chingada. ¿Qué hay de tu cristal o tu cannabis? o qué, ¿te hablo del refractyl? Nombre de mierda que llaman “reina” y cómo no. ¡No mames! Una pinche medicina para ojos, quién sospecha; relajándote, colocando a tu vieja flojita o, como esas pinches viejas, para rajarle la madre a un caliente y ganarse los pesos.

Ya oíste, todo mundo usa drogas. Todos queremos sentirnos héroes potentes e incansables o, valemadres y olvidar el hastío de seguir siendo los mismos pendejos de cada día. Por eso esos idiotas se murieron; querían ser otros, coger con una extraña y jugar sucio. Eligieron, arriesgaron y valieron madre. Ni modo. Si no eran ellas, la puta necesidad de otredad los hubiera matado algún día, tal como otros pendejos caen mientras tú me interrogas.

Mujer maga

Ejercicio 2 nominados 6 Comentarios »

¿De qué me arrepiento tú?

¿Quién eres mujer esbelta?

¿Quién es el amenazador?

¿Dueño de figura tan bella?

¿Petróleo o capital?

Sé, puedo morir mañana

por mordidas de su perro.

Sé, eres tú la gran maga,

la que cambia  paisajes

en andanza mía, vaga

de noche, cerros y calles.

Mujer la vida lo dijo:

“Morirás mañana hombre,

por mirar sus piernas largas”.

“Morirás chico, gran torpe”.

Y ya grito, no importa,

¡Tus piernas son negra noche!

Pecado y mi rendición

Olor a cedro dejaste

cuando tu voz se calló.

Entre dedos vacilantes

tu humedad se me secó.

¡Pinche ese perro guardián!

¿Por qué nos interrumpió?

La Espera

Ejercicio 5 3 Comentarios »

La Esperanza

Villiers de l’Isle Adam

Fragmento original

Al cabo de unos minutos los dos siniestros discutidores continuaron su camino a pasos lentos, siempre hablando en voz baja, hacia la encrucijada de donde venía el rabino. No lo habían visto. Esta idea atravesó su cerebro: ¿No me ven porque estoy muerto? Sobre las rodillas, sobre las manos, sobre el vientre, prosiguió su dolorosa fuga, y acabó por entrar en la parte oscura del espantoso corredor. 

La Espera Xquenda J.

Pista estropeada

Los discutidores continuaron. ¿No lo habían visto porque estaba muerto sobre rodillas, manos y vientre? En su dolorosa fuga, entrando a la parte oscura del corredor, su cuerpo no recibía más luz, esperanza o vida. Se habían extinguido para siempre. Llegaba la oscuridad y con ella, él se adentraba a su muerte. Los discutidores lo sabían, pero ¿qué se les dice a los muertos que no se resignan morir?

Lección 2.0

Ejercicio nominados 13 Comentarios »

Santos muerde la almohada. Recuerda el llanto de Hisa y una nausea lo embarga por haberse manchado con sangre de niña. Una niñita de catorce años reventada por la cara.  Necesita salir, pensar. “¿Por qué Hisa?” Por flaca, por sus ojos rasgados, por lacia. Ninguna razón alcanza, si no era ella sería cualquiera. “¿Tanto por los amigos?” Sí, aunque fuesen esa clase de amigos que proponen, a veces, romperle la madre a alguien. “Siempre se chinga alguien”. Y ahí está, Hisa. 

Santos quiere disculparse; explicar lo del balón de soccer, pero Hisa no quiere hablar. Mete su lengua en la boca de Santos, lo empuja dentro de casa y cierra la puerta. Toma esas manos temblorosas, las pone en sus pechos, nalgas y muslos. Hisa se contorsiona, se equilibra entre la pared y el cuerpo de Santos, que ya está desnudo. Ella lo soba como aprendió en los hentai. 

Hay ruidos en la escalera. Hisa balbucea “padres”, palabra suficiente para que Santos brinque desnudo a la calle, la puerta se cierra antes de que su ropa salga. Así en pelotas y asustando alcanza a escuchar la risa de Hisa que se asoma del balcón, junto a tres amigas. 

En casa Santos muerde la almohada, es incapaz de reproducir tan suavecita sobada.

Disfraces

Ejercicio 4 39 Comentarios »

Ale, lloriqueando, cose el vestido de novia de su hermana Adelfa. Su padre y hermanos matan borregos para la fiesta. Nadie sospecha los planes de Ale.

Antes de misa, compra un vestido rojo pensando que ningún hilo alcanza para unir deseo y tela. Para ajustar, zapatos del mismo color con tacón alto. Imagina que cualquiera que los calce se colocará en un plano superior, irreal como el de los sueños. ¿Qué mejor regalo para quien amas tanto?

Todos celebran en la plaza, adornada con flores y sillas de plástico blanco. Tarde y alcohol se achican. Juan tambalea hacia la calle principal. Adelfa, su esposa, quiere acompañarlo, pero él prefiere orinar a solas.

Juan oye pasos. Voltea. Intensa-roja mujer. Se reconocen en los besos. Saben bien que no volverán a verse, pues lo suyo es imposible y la noche anda a prisa.

En la madrugada un perro come sobras de barbacoa. Alejandro soslaya, desde un camión, su última mirada al pueblo y a esos autos que despedazan sus zapatos rojos abandonados en la calle.

Carne congelada

ejercicio 3 12 Comentarios »

1.- La boca de Dagmar canta y se ilumina sobre el escenario; mientras, detrás de una botella, los ojos del mayor Alphose la desean.

2.- Paseos, escoltas, abrigos de piel, vinos y un mediano sexo hacen sentir a Dagmar liberada de la soledad y la pobreza.

3.- Durante un paseo matutino el auto para en la estación de tren; Alphose discute con algunos oficiales, Dagmar mira por segunda vez la muerte, esta ocasión asomándose de puntillas desde los vagones.

4.- Catania, la dueña del arrabal, suplica a Dagmar cante para los militares la noche antes de Valentinstag.

5.- El caminar nocturno de Dagmar es iluminado por bengalas rojas y silenciado por constantes estallidos que salen desde los Lancaster y los Mosquitos ingleses.

6.- Los oídos de Dagmar no escuchan; su cabeza entonces reconstruye la voz de su madre cantando canciones de cuna hasta que duerme o se desmaya en esa calle.

7.- Un hombre joven la arrastra como las vacas muertas que él mismo empaca; la oculta entre carne congelada.

8.- Dagmar despierta, lee “Schlachthof –fünf”; no entiende, no puede entablar conversación con el chico y sale corriendo en busca de Alphose.

9.- Dagmar deambula hasta llegar a Johannstand, mira el arrabal destruido y recuerda a su madre, la primera vista, cinco años atrás vomitando somníferos.

10.- Las calles están cubiertas de gente; Dagmar recuerda el vagón, la carne con la que fue protegida y los somníferos, sabe que está viva entre tanta muerte.

11.- Alphose la ve desde el auto, baja, la cubre con su abrigo de piel de oso y dice que tiene que huir; los soviéticos pronto llegarán.

12.- Dagmar, en sus caminatas sin rumbo, tira el abrigo sobre el cuerpo de un niño calcinado que está sobre la nieve.

13.- Dos días después un grupo de salvamento busca víctimas en las calles; miran a una mujer hablando sola.

14.- Dagmar baja precipitosamente la ventanilla del auto de rescate, grita a un joven que apila cuerpos ¿Welch ihr name ist?; el auto nunca para.

15.- Dagmar oye desde lejos: der Freund (el amigo), überlebender mögen Ihr (el sobreviviente como tú) Ich bin das erstarrte Fleisch (la carne congelada)