Mi gato podrá manipularme psicológicamente, pero nunca jamás escribirá a máquina ni tocará el piano.
El pulgar del panda
Stephen Jay Gould
“El pez flotaba de lado en la superficie y eso sólo podía querer decir una cosa. Por qué la Selena había decidido encargarle a Teo precisamente al Güero, con quien ni siquiera se hablaba, es algo que quedará para siempre en el misterio.”
¿Hasta dónde estarías dispuesto a llegar por tu mascota? Todos los días miles, quizá millones, de personas caminan detrás de sus perros con una bolsa en la mano para recoger sus desechos. ¿Eso no es suficiente prueba de que los papeles han cambiado y ahora ellos se han convertido en los amos?
El empleado modelo, el que siempre llega media hora antes que los demás y se va dos horas después, el que se lleva todos los bonos de productividad, el primer candidato para un ascenso, el Güero, acaba de llegar a su casa y sabe que tiene un serio problema: ha matado accidentalmente a Teo, el pez que le han encomendado.
Incapaz de afrontar la culpa, el Güero no vuelve a poner un pie en el despacho en el que trabaja como capturista, desconecta el teléfono y se esconde de todas las personas a las que conoce.
Sin empleo, el Güero enferma y acude a su homeópata. En el consultorio conoce a Osiris, una chica que lleva a Melquiades, su gato, al acupunturista dos veces por semana para curarle la pata que se lastimó la tercera vez que se intentó suicidar tirándose por la ventana.
Con Osiris, el Güero conoce un mundo desconocido para él: homeopatía para mascotas, yoga y reiki para mascotas, mascotas veganas, seguros para mascotas, mascotas obsesivo-compulasivas, mascotas con diabetes, eplilepsia, Alzheimer…
Osiris convence al Güero de participar en una manifestación en contra de las corridas de toros en frente de la Plaza México. Él no lo sabe, pero el plan es hacer una protesta topless y ambos acaban en el Ministerio Público, en donde pasan unas horas.
Al salir, el Güero tiene un objetivo claro: terminar con la crueldad en contra de los animales. Como parte central de sus esfuerzos, decide organizar un ataque psicológico masivo en contra de la multinacional de comida rápida para la que trabajaba.
El empeño que antes utilizaba para su trabajo, ahora lo utiliza para convocar gente y le sale bien. Finalmente logra reunir a cientos de voluntarios en el Parque Hundido. Todos juntos, como si fueran uno solo, se recuestan sobre el pasto, se concentran y dirigen todos sus pensamientos negativos hacia el local que les queda enfrente del parque. El grupo centra su rabia en derribar las paredes o, de perdida, en enfermar a los directivos.
Como resultado, varios de los participantes sufren migraña intensa y algunos, incluso, vomitan. El restaurante sigue en pie.
La balada de Teo es una novela de etolología en el contexto del pensamiento mágico y la homeopatía.
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